Bayes: 2.8185836004746e-213 => No es spam Fue el suspiro más largo del cine. El suspenso mayor. Él se paró en el umbral, acomodó el sombrero y giró el rostro con delicada indiferencia. Deshecha en lágrimas, la mujer preguntó sobre su futuro, sobre el después de su ausencia: "Francamente, querida, no me importa", castigó un inmutable Clark Gable. La respuesta, el gran remate de la mÃtica pelÃcula Lo que el viento se llevó (1939/VÃctor Fleming),